“Como grupo humano colectivo, rechazamos tajantemente las declaraciones entregadas por el actual alcalde de El Quisco, José Jofré Bustos (IND), quien en el artículo periodístico del medio de comunicación Interferencia del día miércoles 15 de septiembre del 2021, expresa: “No estar en conocimiento de problemáticas medioambientales””. Este es un extracto de la carta enviada por la Mesa de Trabajo Ambiental Comunal al Concejo Municipal de El Quisco el martes 21 del presente mes, el mismo día en que esta organización vecinal iba a exponer ante las autoridades comunales una serie de conflictos socio-ambientales que hoy afectan a la comunidad. 

La decisión de no presentarse ante las autoridades es una forma de presionar al alcalde José Jofré Bustos (IND) y al Concejo, para que “respondan a un listado de denuncias, innumerables, oficios, memorandos y fiscalizaciones que se han cursado por los mismos miembros de la mesa ambiental”. Esto es una exigencia de los integrantes de los diferentes movimientos sociales – ambientalistas de la comuna para seguir avanzando en las discusiones sobre estos temas y otros, como la modificación del plan regulador, uno de los puntos críticos para el concejo de El Quisco. 

La indignación de la Mesa Ambiental de El Quisco se basa en que el alcalde, antes de ser la máxima autoridad de la comuna, fue concejal durante ocho años ( 2012- 2021) y durante los últimos cuatro ofició como presidente de la comisión de Medio Ambiente y Salud de la municipalidad, sin embargo, en el artículo publicado por INTERFERENCIA, la autoridad, sobre la posible explotación ilegal que mantiene Nelson Contreras en su predio [Cerro Flor Autóctona], dijo: “yo no puedo hacerme cargo de este tema, porque asumí hace dos meses, pero derivaré el caso al área jurídica para que tome cartas en el asunto. Nosotros pondremos un especial énfasis en la protección del medio ambiente, por eso hemos armado una mesa de trabajo en torno a este tema, la que pretende abordar los múltiples conflictos ambientales que presenta la comuna”. 

Frente a esto último, la Mesa de Medio Ambiente también expresó diferencias con los dichos del alcalde José Jofré Bustos, quien “plantea “la creación” de una mesa de trabajo ambiental, expresando “Hemos armado una mesa de trabajo…”, adjudicándose como propio este movimiento social autónomo, voluntario e independiente que se ha gestado en respuesta a la necesidad de la protección del  medio ambiente ante un abandono por parte de las autoridades comunales y con una visión integral por el buen vivir. 

“Estas declaraciones que, consideramos completamente falsas, incluso entran en un desprestigio y menoscabo de nuestra organización, ya que no hemos tenido reuniones de trabajo y compromiso formal con el Sr. Alcalde hasta el momento en que se hace pública esta entrevista”, profundiza la carta de la mesa ambiental. 

Sumado a estos puntos, los líderes ambientales de la comuna de El Quisco han solicitado que la municipalidad les asegure protección a quienes participan en reuniones de coordinación y discusión sobre estos temas, ya que buena parte de ellos han sido víctimas de amedrentamiento y persecución en diversas ocasiones. 

La concejala Rosa María Leal (CS), en conversación con INTERFERENCIA dijo que “el concejo obvió las denuncias realizadas por los vecinos sobre el Cerro Flor Autóctona y otros temas ambientales que aquejan a la comuna. No hay una voluntad del alcalde en este tema, su postura es ambigua o no se manifiesta”. 

Asimismo, el concejal Guillermo Romo (PC), quién se había comprometido a tratar en el Concejo municipal del día 21 de septiembre la tala ilegal del bosque nativo del Cerro Flor Autóctona y la extracción ilegal de áridos en dicho predio, no cumplió su compromiso, debido, según dijo a INTERFERENCIA, “a que existían otras temas prioritarios que debían resolver, sin embargo, aseguró que sin falta este punto estará en la tabla del concejo del próximo 4 de octubre”. 

INTERFERENCIA intentó comunicarse con el alcalde, pero no tuvo respuesta. 

Vecinos y Concejales rechazan propuesta de Plan Regulador 

La empresa “Merino, Neely y Cortinez Surplan LTDA” se adjudicó el 26 de julio de 2018 la licitación pública para desarrollar la propuesta de modificación de plan regulador comunal de El Quisco, contratada por la  Secretaría Regional Ministerial, a cargo de Evelyn Mansilla Muñoz, por un monto total de $118 millones. 

La propuesta desarrollada por la empresa Surplan durante los últimos tres años se encuentra en su última etapa, dentro de poco el Concejo tendrá que votar para aprobar o rechazar esta iniciativa que propone la modificación del plan urbanístico de El Quisco. Frente a esto, la Concejala Rosa María Leal, dijo a INTERFERENCIA que ella será una de las que rechazará la propuesta, puesto que no representa las expectativas que los vecinos tienen sobre el desarrollo que debe proyectar la comuna. 

Dentro de las principales críticas que los vecinos tienen contra la propuesta de Surplan está la incorporación de construcciones en altura, lo que para los quisqueños pertenecientes a la mesa de medio ambiente “terminaría por destruir la identidad de El Quisco”. Sumado a que la vialidad de esta comuna ya está sobreexigida por la población flotante que llega en época estival, incrementar la construcción en altura y aumentar la densidad poblacional, sería un colapso total para la comuna, afirman los vecinos. 

Por su parte, el concejal Guillermo Romo, dijo a INTERFERENCIA que él es otro de los que se opone a la propuesta de Surplan puesto que “las edificación en altura y lo que nosotros vemos es que nos vamos a llenar de gente, no tenemos los servicios básicos para soportarlo, alcantarillado, verdas, luz, basura. Hay un cúmulo de cosas que nos demuestran que el estudio no es muy serio. La expansión inmobiliaria es el principal tema de preocupación en la discusión del plano regulador”, afirmó el concejal. 

“La propuesta de modificación al plan regulador no tiene viabilidad para mí y otros concejales que estamos cooperando en temas medioambientales”, dijo el Concejal Guillermo Romo (PC), quien  particularizó entre quienes rechazan la propuesta de Surplan a los concejales: Rosa Maria Leal(CS), Marcia Iturra (IND), Manuel González (UDI) y Luis Alvarez (IND).  

Cerro Flor Autóctona es área verde 

La propuesta de la empresa consultora contratada por la Municipalidad de El Quisco, Surplan, que se encuentra en la última etapa en el proceso de renovación de plan regulador, dentro de las modificaciones de uso de suelo que propone contempla que El Cerro Flor Autóctona, predio de Nelson Contreras Góngora, pase a ser considerado área ZR1, es decir, residencial media alta, con incentivo para la construcción de hasta cinco pisos.

Nelson Contreras Góngora adquirió el Cerro Flor Autóctona a través de su empresa Sociedad Inmobiliaria Santa Cecilia SpA, creada en 17 de junio de 2019, con un capital de $500 millones dividido en 10 mil acciones; y su objeto es “el giro de toda clase de inversiones en bienes corporales e incorporales, muebles e inmuebles, inclusive acciones, valores inmobiliarios, patentes y marcas, participaciones sociales (…) adquisición, enajenación, comercialización, arrendamiento, subarrendamiento u otra forma de explotación, loteo, subdivisión, construcción y urbanización de bienes raíces”, según se detalla en el extracto de la constitución de la sociedad publicado en el Diario Oficial.

Según el plan regulador comunal de El Quisco, vigente desde 1994, Cerro Flor Autóctona está considerado como área Z1, es decir, equipamiento vecinal y comunal, lo que permite la construcción de viviendas hasta de dos pisos. Sin embargo, dentro de este mismo plan regulador en la ordenanza local del plan regulador de el Quisco, existe una disposición general donde se explicita que “en este último polígono [cerro flor autóctona] no se innova, manteniéndose las disposiciones del plan regulador anterior”, es decir el de 1969, donde este predio aparece demarcado y relleno con puntos lo que corresponde a una “área verde no edificable”, categoría que según comprobó INTERFERENCIA sigue vigente hasta hoy. 

Esto significa que la propuesta de Surplan considera cambiar el uso de suelo de este territorio de un área verde a una zona con posibilidad de edificación hasta cinco pisos, categoría que beneficiaría los negocios inmobiliarios de Nelson Contreras Góngora, pero que perjudicaría la forma de vida de sus vecinos del Cerro Flor Autóctona.  

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